Thursday, June 14, 2007

Chido
or "a rose by any other name..."

No están para saberlo ni yo para decirlo, pero gran parte de mi vida he sido una hippie-wannabee... quizás lo sigo siendo, en el fondo, abajo de los pantalones de vestir y las camisitas oficinistas... Y era(es) en mis épocas de hippie-wannabee cuando harto seguido utilizaba(utilizo) la palabra "chido".

Chido es divertido, es sorprendente, es en general: positivo... no por nada los loables Timbiriche sacaron el rotundo éxito "Está bien chido... está chido liro"... (qué profundidad!!!)

Un día... me encontraba con mi ex-cuñada (una ama de casa guapa y moderna-conservadora - creo que ahora tiene cuatro hijos y uno en camino, pero ya no estoy en contacto y no podría asegurar nada - que en su momento, fue lo que conocemos en el vox populi mexicano como "niña bien") y ella dijo lo siguiente, refiriéndose a un artefacto feo, sucio, aparatoso y más bien naco: "no se te hace muy chi-do" (así, con el énfasis en la palabra y una mueca de "foo" en la cara - foo es guácala en maya-yuca)... o sea... ¡todo lo chido que es lo chido para mi y para ella lo chido era completamente anti-chido!!!

No me pregunten por qué, pero hoy en la mañana, en mi rato místico-mágico-musical de filosofía y meditación (ie. el trayecto a la oficina en mi carro vacío y oscuro), recordé esa anécdota... y a mi mente vino en texto shakespeareano de Romeo y Julieta ("a rose by any other name would smell as sweet... what is a name? it is nor face, nor hand, nor foot, nor any other part belonging to a man... oh! be some other name..." or something like that) y McLuhan y los teóricos de la comunicación en general... y me puse a pensar sobre la importancia de las palabras dependiendo del contexto de cada uno. Sí, muchas son compartidas por países o zonas geográficas y sólo al salir de ahí te encuentras con topes-de-comunicación (taco en Medellín, presa en Costa Rica, tráfico en México), pero hay veces que en una misma ciudad, en un mismo grupo social, los bagajes culturales personales cobran vida y peso y cambian todo.

Por supuesto... no llegué a ninguna conclusión... pero sí me di cuenta de que si únicamente contamos al lenguaje dentro de las variables (olvidando costumbres, sueños, compromisos varios y estados de ánimo, et caetera, et caetera, et caetera), nos encontramos con una razón enorme de la inminente dificultad de relacionarte con otros: familia, amigos, pareja... porque una palabra puede pesar menos, doler más, significar distinto a nuestras intensiones del momento... una palabra sola... y lo dicho, dicho está.

Besos con amor especial a mi(s) querido(s) no-lector(es), e.

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1 Comments:

Anonymous Lancelot said...

Pos que "chido" post.

6/14/2007 3:21 PM  

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